Arroz con higaditos de pollo

Compartelo con tus amigos!!!!

Arroz con higaditos de pollo, para ti y para tus niños.

Hay cosas que los niños comen y cosas que no y el arroz con higaditos de pollo creo que les gusta y si por medio añadimos un poco de tomate frito, pues mejor.

 Las vísceras rojas son una excelente fuente de hierro y de vitaminas del grupo B, especialmente de vitamina B12. Son el alimento antianémico por excelencia, comparable tan sólo a algunas algas y con la ventaja de poder consumirse vísceras en las cantidades deseadas, dentro de un orden. Son fuente de vitaminas A, D, de cobre y potasio, y su aporte calórico es muy bajo, similar al de la carne magra. No obstante, aportan más colesterol a la dieta.

 El hierro es un componente esencial de la hemoglobina, que transporta el oxigeno en la sangre y confiere en color rojo de la misma y de las vísceras.

Ciertas culturas daban poderes milagrosos a estas vísceras, de las que suponían que se extraía mayor fuerza y valor. Tiene sentido, en cuerpos que tenían pocos aportes de hierro, el obtener un aporte extra mejoraba los niveles de oxigeno en sangre con lo que ello suponía en el metabolismo. Vamos, que se metían un chute de oxigeno como el oxido nitroso de los coches trucados.

 Así que este arroz con higaditos era el truco que usaba mi madre para darnos hierro (Lentejas aparte).

Ingredientes

  • Cuatro dientes de ajo.
  • Una cebolla.
  • Medio kilo de higaditos de pollo (Es el tamaño estándar de los envases en que lo venden).
  • Pimienta en grano.
  • Una pastilla de caldo de carne.
  • Vino blanco. Quedan muy bien con un Jerez.
  • Arroz blanco normal y corriente, bomba de Valencia para hacer patria.
  • Aceite.

Arroz con higaditos de pollo

 Preparación

  1. Aceite en una sartén y los ajos aplastados en el aceite para que se doren. Yo no suelo cortar los ajos en estos usos. Aplasto el diente de ajo con la palma de la mano contra la encimera y directamente lo echo en el aceite. Cuando se separa la cascara la retiro con cuidado y adelante.
  2. Cortamos la cebolla bien picadita y una vez se estén dorando los ajos la echamos en el aceite. Rebajamos el fuego y pochamos la cebolla. Echamos cinco o seis granos de pimienta negra enteros y deshacemos una pastilla de caldo de carne.
  3. Cuando este pochada subimos el fuego e incorporamos los higaditos de pollo que habremos cortado a nuestro gusto.
  4. Una vez hayan recibido el golpe de calor y adquieran color los higaditos, rebajamos el fuego, salamos (Poco) y ponemos un vasito de vino, dejamos que se evapore y cubrimos con agua, no mucha. Vamos que no los ahoguéis, se trata de que cuezan en el agua y “hagan” salsita, no de hacer una sopa.
  5. En diez minutos o menos estarán hechos. Probadlos y comprobar que están cocidos, rectificamos de sal. Si sobra agua, retiráis los higaditos y dejáis que se consuma, y si han quedado muy secos, pues echáis un poco mas para que haya salsa.
  6. Para preparar el arroz. Cocéis en abundante agua con sal el arroz. Cuando esté cocido lo retiráis y escurrís. En una sartén con un chorreón de aceite, doramos un par de dientes de ajo y sofreís el arroz previamente escurrido.
  7. Salamos y retiramos.
  8. Presentamos en una fuente o en los platos, con el arroz por un lado y los higaditos y la salsa en el otro…., o todo mezclado que tambien queda bien.
  9. Como los críos son como son, la apuesta segura es preparar salsa de tomate o kétchup, y dárselo a las fieras así. Hay pocos que pongan reparos al hígado así preparado. Piensan que es carne normal y corriente y pican con gusto.

 ¡¡¡¡Buen provecho!!!! Disfrutar de nuestra receta de arroz con higaditos de pollo.

 

 

Comentarios de lectores
2017-03-08T17:33:36+00:00

About the autor:

Empresario, pescador y cocinero desde hace 40 años, en su experiencia profesional ha “metido” por medio a la pesca siempre que ha podido. Enamorado del campo y de los ríos, no pierde una oportunidad de pasear por la rivera de cualquier río castellano o de cualquier fogón manchego o asturiano.