Tomates aliñados con ventresca

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Tomates aliñados con ventresca

Hace calor y se está muy bien en la calle. Los tomates aliñados con ventresca son una alternativa maravillosa de ensalada fresca, rápida y fácil de preparar. ¿Para que nos vamos a enredar si podemos estar en la piscina o en la playa o en el monte o disfrutando con amigos y demás familia?.

Buscar tomates que huelan y con color, no os conforméis con los de siempre, darle amor a esta ensalada buscando esos tomates maravillosos que ya están buenos con un poco de sal.

Ingredientes

En las cantidades que más os guste, aqui no hay fallos

  • Tomates para ensalada o alguno de variedades de sabor, o esos que venden en los pueblos que vienen de productores locales en verano y que hacen que se te pongan los ojos en blanco de lo buenos que están. Recuerdo unos que tenían habitualmente en una taberna en Teruel. Venían de la huerta de un paisano y por el frio de la sierra tardaban en madurar, recibiendo mucho sol hasta su recogida… ¡¡¡ESTABAN MAS BUENOS QUE EL JAMÓN IBERICO!!!. ¿La cantidad…?, pues vosotros veréis en función del número de personas. Un par de tomates medianos por persona, suelen ser suficientes para una ración normal.
  • Ventresca de bonito o de atún. En el “super” tenéis mil marcas y precios. También añoro a un amigo vasco que todos los años me daba un frasco de conserva preparada por él de lo que pescaban en Lekeitio . 80 gramos por cada tres tomates medianos es una proporción razonable.
  • Ajos.
  • Aceite de oliva virgen. El que gustéis, que sea bueno y con sabor
  • Orégano. Una cucharada sopera... o más
  • Comino, una cuchara de café.
  • Sal.
  • Vinagre y el zumo de medio limón.

Tomates aliñados con ventresca

Preparación.

Preparar estos tomates aliñados con ventresca es lo mas fácil del mundo.

Ingredientes

En las cantidades que más os guste, aqui no hay fallos

  • Peláis y limpias los tomates. Cuanto más limpias las tajadas mejor; fuera las pepitas y las partes más blancas del corazón. A mí me gusta cortarlos como si fueran gajos.
  • Los disponéis en la fuente y los saláis.
  • Preparáis el aliño con una proporción para esos tres o cuatro tomates medianos de cuatro cucharadas soperas de aceite, una de vinagre, el zumo de medio limón, dos o tres dientes de ajo (Aquí depende de cómo os guste, a mi me gusta con mucho ajo), el orégano y el comino. Lo mezcláis en un bol o en un vaso y lo vertéis encima de los tomates. Podéis aprovechar el propio aceite de la ventresca.
  • En este punto, a mí me gusta dejar los tomates una horita en la nevera , dejando que se inunden de los sabores del aliño y que se enfríen.
  • Un apunte sobre el comino. Ya le hemos echado comino al aliño, pero a mi antes de servirlo me gusta poner una pizca mas por encima. Adoro su olor, y le pega a los tomates fantasticamente mejor que bien.
  • Cuando lo saquéis de la nevera, para servir, disponéis las tajadas de la ventresca por encima de los tomates y a disfrutar que estará de muerte.

Paso a paso

¡¡¡Buen provecho!!!

 

Comentarios de lectores
2017-03-08T17:34:00+00:00

About the Author:

Empresario, pescador y cocinero desde hace 40 años, en su experiencia profesional ha "metido" por medio a la pesca siempre que ha podido. Enamorado del campo y de los ríos, no pierde una oportunidad de pasear por la rivera de cualquier río castellano o de cualquier fogón manchego o asturiano.